¡Hola mundo! (acerca de todo esto)

En breve (resumen ejecutivo)

Este blog, iniciado por Javier Armentia el martes 27 de junio de 2017, festividad de San Cirilo de Alejandría, ni más ni menos, obispo, fanático y sádico, que indujo a que en el año 415 despedazaran, mataran y quemaran a la filósofa Hipatia. Por supuesto no encomendamos este blog a semejante personaje, a lo más a los santos varones de los que escribió el recientemente fallecido Juan Goytisolo en su Carajicomedia.

En el blog aportaremos elementos para una nueva visibilización de la ciencia LGTBI, de las personas que hacen la ciencia y son LGTBI, buscando referentes necesarios para una sociedad más integradora (y más científica y racional).

Aquí contamos in extenso de dónde viene todo esta ida de olla.

Intro

¿Ciencia LGTBIQ? ¿Referentes de qué nueva sociedad? Me presento, soy Javier Armentia (@javierarmentia en Twitter), astrofísico, comunicador científico, ateo, mala gente en general (como decía hasta hoy mismo mi descripción en la red social mencionada) y gay. Ah, y gay, acabo de añadir cuando escribía esta primera entrada del blog.

Ya habrá tiempo de hablar si es relevante que haya dicho que sea astrofísico o vitoriano (parte de mi biografía que no he recogido en la resumida, pero sí han colocado en la de la wikipedia). O lo de mala gente, que realmente se colocó para que la gente diga (“bueno, no tan mala gente”…). Pero cada vez tengo más claro que lo que sí es significativo es mencionar que soy ateo. Y ahora empiezo a entenderlo también con el que sea gay. No he puesto que soy más bien blanquito en lo étnico porque en verano me pongo más oscuro. Y porque, como lo de ser hombre, me coloca en el lado tranquilo de un mundo que es cruel con quien tiene ciertas características.

Es decir, este blog y estas afirmaciones que hago como punto de partida tienen que ver con una sociedad en la que los derechos ciudadanos se ven comprometidos (o eliminados) en cuanto tocas algo de diversidad racial, sexual o religiosa. No en el mismo grado que la cuestión de género, en algunos lugares más, en otros (como esta parte privilegiada del mundo en que vivo) mucho menos… Pero existen.

El origen (1)

Hace un tiempo, un buen amigo y sociólogo queer, Javier Sáez (@hartza) tuvo la desfachatez o genialidad de reconvertir el plano del metro de Madrid, ese que era tan conocido, cambiando los nombres de las estaciones por personajes y asociaciones del mundo LGTBIQ.

[INCISO: Por cierto, he optado por el tren de letras largo en vez del más breve LGTB porque hace pensar en qué son las siglas, qué diversidades quedaban escondidas. Por supuesto hay más, pero poner un + es imposible en los dominos. Además, Javier había usado en su mapa y emplea en su discurso el tren LGTBIQ, y a él me remito. Ojo, otra cuestión para hacérnoslo mirar es la oscura razón por la que en España usamos la T antes de la B y en inglés sin embargo, la B después de la T, porque se usa LGBT.]

[INCISO BIS: Quien me conoce sabe que escribo así, con incisos, escapadas del discurso, vueltas y retruécanos… escribo como hablo y no me apetece dejar de hacerlo en este nuevo proyecto. Procuraré, eso sí, en la medida de lo posible, no abusar de esto de los incisos, aunque usar notas al pie en un blog da un poco de dentera]

Aquí está el plano del metro LGTBIQ:

Metro LGTBIQ de Madrid (Javier Sáez)
Metro LGTBIQ de Madrid (Javier Sáez)

Desde hace unos días, y dentro de las exposiciones de muchos centros culturales madrileños con motivo del World Pride Madrid 2017, el cartel se expone en el Centro Centro en Cibeles,  dentro de un proyecto bajo el atractivo título de El porvenir de la Revuelta: Memoria y Deseo LGTBIQEn Pikara Magazine el mismo autor cuenta sus razones, y merece la pena leerlas. Copio el comienzo:

 

El origen de este proyecto parte de una anécdota de mi vida cotidiana: al observar el plano del Metro de Madrid me di cuenta de que no encontraba ninguna referencia a mi comunidad, la comunidad LGBTI y queer. A pesar de ver ante mí cientos de paradas, no había ninguna persona o referencia LGBTI. Digamos que me sentía en un territorio muy heterocentrado, es decir, en lo que yo suelo llamar un “heterritorio”.

De este modo surgió la idea: ¿Por qué no desterritorializar el espacio del Metro?

El plano del Metro es una imagen donde encontramos puntos de referencia, un mapa con el que nos identificamos (yo vivo en esta parada de Metro, mi amiga en esta otra…); es algo icónico que representa a la ciudad.

Y pensé: ¿Y si amariconamos, bollerizamos, transgenerizamos, queerizamos el Metro?

Estamos hablando de que la geografía urbana es parte de la historia, es decir, de la ideología imperante: todos hemos visto las enormes reticencias de las derechas a eliminar los símbolos y nombres del callejero de nuestras ciudades.  Y esto opera en muchos más niveles. De la misma forma que en una antología de la mejor literatura castellana hasta hace poco no había más allá de dos mujeres, y no hablemos de la ciencia, lo cierto es que en nuestro paisaje apenas hay nada que hable de la diversidad sexual. Estos días, vuelvo a lo del World Pride, la gente descubre un Museo del Prado lleno de gays, lesbianas y demás familia (en la exposición La mirada del otro).

Pero volviendo al mapa, resulta que Javier colocó a muchos personajes, muy conocidos unos, menos otros, activistas LGBTIQ, mártires y gente genial y necesaria… lo bueno de una ciudad con tantas paradas de metro es que da para mucha historia. De verdad, lean el artículo y recorran el plano para descubrir cuánta gente…

…lo que pasa es que a mi me colocó ahí en donde queda la Plaza de Castilla. Como si yo fuera alguien en la cosa LGTBIQ. Y pido perdón por ello, pero Javier se empeñó, él es el autor, el amigo, además justo en la siguiente parada al actor Jorge Calvo, otro buen amigo oso y también rellenete como yo (bueno, algo rellenete). Bueno, y junto a la abogada María Naredo, el historiador Jonathan Ned Katz o la propia Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Qué honor.

Sección del mapa del Metro LGTBIQ de Madrid (Javier Sáez)
Sección del mapa del Metro LGTBIQ de Madrid (Javier Sáez)

El origen (2)

Si solo fuera por fardar de que estoy en un mapa muy chulo no habría montado todo el lío de armar un blog y toda la pesca. Hay algo más que se disparó… El catalizador necesario estaba por llegar al poco tiempo, la semana pasada, cuando el periodista científico Oscar Menéndez, que también es gran amigo, me llamó porque en su programa de radio Einstein en Malasaña de la Emisora Escuela M21 querían abordar algo sobre ese mapa y en concreto sobre personas del mundo de la ciencia que estaban en el mismo. En principio (aunque aún no me lo ha confirmado Oscar) será para este miércoles, mañana mismo. Y en su mensaje me decía: “Quiero hablar de los “científicos” que aparecen en el mapa LGTB del Metro de Madrid. ¿Te animarías a que te llamáramos el miércoles?”.

A partir de ahí nos pusimos a buscar científicas y científicos en el mapa: Alan Turing, Emilio de Benito, Ferran Pujol, Rubén López, ElputoJackTwist… y más (lo dejo como ejercicio, recorrer las líneas de este mapa de metro y reconocer personajes e historias que han marcado la vida de muchísimas más personas de lo que parece). Lo cierto es que, en vez de trabajar y ponerme a mirar con calma los nombres de las diferentes personas hice lo propio: acudir al autor y que me contara que, en efecto, había algunxs más, y que sobre todo había gentes de ciencias humanas, sobre todo de sociología. Sociología, fliosofía, historia y otras actividades que están quizá sobrerrepresentadas en este plano de metro, pero reconozcámoslo: el activismo y la reflexión sobre lo LGTBIQ ha estado más a menudo en el mundo de las letras que en el de las ciencias. Pero de verdad que de las más de trescientas paradas las que hay del mundo ciencia son escasas. ¿Sería que no hay científicas ni científicos LGTBIQ, sería que lxs científicxs no salen del armario?

Aquí se podrían abrir numerosas reflexiones. De primeras te propongo que eches un vistazo a tu buscador favorito y descubras científicos que simplemente ni siquiera sospechabas que fueran LGTBIQ. Te regalo un primer ejemplo, que surgió así en una primera búsqueda, precisamente cuando estaba escribiendo mi columna de los lunes en la contraportada del Diario de Noticias. La puedes leer en mi otro blog, Por La Boca Muere El Pez: Referentes LGTBIQ (#MILENIO @noticiasnavarra).

Referentes LGTBIQ (#MILENIO @noticiasnavarra) 2017-06-27
MILENIO – Diario de Noticias, lunes 26 de junio de 2017

¿Te esperabas que Sally Ride (si es que conocías quién fue) fuera lesbiana? Si Sally fue un enorme acicate para conseguir que las niñas se implicaran en la ciencia y la tecnología, ¿no habría podido también serlo para evitar el acoso y el maltrato a la diversidad? No lo digo para culpabilizarla, todo lo contrario, respeto su derecho a no haber salido del armario en su vida pública y profesional, sino por imaginar el valor de una persona que es referente en tantas cosas como la primera mujer astronauta de los EEUU en la normalización de tantas anormalidades que vivimos.

El origen (y 3)

Surgió así una pregunta, que trasladé por un lado a Oscar en Twitter de manera breve: “¿Será la ciencia como el mundo del fútbol, un lugar sin homosexualidad?” (léase con eco irónico). Quizá el mundo de la ciencia, aun siendo tan innovador y revolucionario en sus conceptos es terriblemente conservador en sus modos. Ya se sabe, la idea esa de los científicos como gente buena pero limitada en sus instancias sociales y un largo etcétera. Un tema de reflexión que puede dar mucho juego (y también puede caer en la típica guerra que es habitual en las redes y sobre todo en Twitter, con lo que lo mismo no se llegaba a ningún lado). Como comenta habitualmente el gran Javier Fernández Panadero, donde hay opiniones hay que poner datos. Pero aún tenía demasiadas sensaciones (acaso prejuicios) que necesitaban además madurar.

Unos días después charlando del tema con otros buenos amigos, con la familia y el mismo Joaquín Sevilla (científico, amigo y compañero de muchos viajes en la comunicación de la ciencia, pero sobre todo del proyecto Ciencia en el Bar) surgió de nuevo la pregunta, pero no llegamos tampoco a ninguna conclusión: hacía falta tener ganas de preguntarse por el tema y revisar literatura. Porque, como siempre sucede, lo más probable es que haya alguien en el mundo que se haya preguntado lo mismo que rondaba por mi cabeza: sobre si hay menos personas de ciencia que se conocen como referentes LGTBIQ por alguna razón de cómo es el mundo de la ciencia o si simplemente pasa como en otros ámbitos, que la revolución sigue pendiente en todos los órdenes.

Había comenzado también a rondarme la cabeza la idea de hacer una propuesta en red de outing de científicas y científicos LGTBIQ. Personalmente, salí del armario hace unos cuantos años y casado como estoy desde hace 10 se entiende que este asunto no sea simplemente miedo a la exposición. Y conozco muchas personas que viven igualmente una tranquila vida lesbiana, gay y tal, pero tampoco van haciendo pública exposición de su carácter LGTBIQ. Ahora bien, pensando un poco en el asunto, ¿no estaría bien hacerlo? Al menos siento que se lo debo a Javier Sáez para devolverle el favor y justificar de alguna manera que me haya hecho partícipe de su proyecto del mapa del Metro de Madrid.

Como tampoco tengo ganas de comenzar a incordiar a la gente, he decidido que esta idea puede irse incorporando voluntariamente a través de las redes: que la gente de la ciencia diga: SOY LESBIANA, GAY, TRANSEXUAL, BISEXUAL, INTERSEXUAL, QUEER, PANSEXUAL o ASEXUAL llegado el caso. Me gustaría, eso sí, poder usar este blog como inventario de estos testimonios, así que habrá una categoría para la etiqueta #cienciaLGTBIQ.

Y todo esto estaba pasando un fin de semana complicado, cuando se murió un buen amigo, lo que me hizo viajar hasta Segovia y en el camino pensar sobre muchas cosas, llorar, recordar los tiempos vividos juntos (adiós querido Julio Michel), mientras los ratoneros acechaban en las señales del campo segoviano en una tarde de tormentas y bochorno. Venían a mi cabeza historias de personajes de la ciencia que fueron LGTBIQ y hasta algunos amores imposibles en el cielo, quizá material que debería ser puesto junto, materiales que me apetecía juntar.

De vuelta a casa he empezado a la vez a armar esto que lees, y mientras tanto revisar bibliografías, navegar saltando de una cosa a otra (que es mi forma de invocar a los espíritus y que se manifiesten con su sabiduría). De esta manera se han ido manifestando ya referencias a algunos estudios muy interesantes sobre el mundo QUEER y el mundo STEM (estamos jodidos, la invasión lingüística se está completando), voy encontrando personajes apasionantes pero controvertidos también, seguro que mucha pseudociencia se irá añadiendo… Lo cierto es que me  estaba ya viendo dentro del proyecto, trasteando con el wordpress y montando un blog nuevo sobre ciencia y lgtbi. Con vidas ejemplares, testimonios, noticias y quién sabe qué cosas más.

Con la idea de que haya más gente que se anime a contribuir. Aún no sé cómo, pero abro ya la posibilidad de que haya más colaboradores en el blog, y de que si hay alguna persona que tenga más tiempo que yo que me eche una mano o dos… Diseños, ideas, provocaciones. Es que en unos días además me escapo de vacaciones, así que ya ven como empezamos todo esto. Menos mal que Josemere me ha echado una mano en eso del proceloso mundo de los dominios, dns y demás cosas. Cuando esté todo arreglado, debería accederse a este blog a través de lgbtiq.science, lgtbiq.science (mola lo de los Top Level Domains) y a través de ciencialgtbiq.es.

Mientras tanto, bienvenida, bienvenido a este espacio donde habrá historias de ciencia y LGTBIQ. Y que esperamos, humildemente, anime a más gente a reflexionar sobre el mundo que tenemos y cómo podemos irlo cambiando. A mejor, quiero decir, lo otro es dejarse llevar por la entropía.

(En Pamplona, a las 0:35 del 27 de junio de 2017)

 

2 opiniones en “¡Hola mundo! (acerca de todo esto)”

  1. Un saludo. Lo primero es felicitarles porque exista un proyecto más de estas características. Conocer su existencia supuso cierto “amargor” porque fue por boca de un trabajador de los Museos Científicos de A Coruña: javier pedreira “Wicho”. Estos museos se han caracterizado por ser, durante décadas, un baluarte de la homofobia negándose sistemáticamente a que en sus espacios expositivos figurase el más mínimo conocimiento que hiciese la vida de los homosexuales un poco más fácil. Con tres directores de la institución (Ramón, Tino y Mónica – PSOE, BNG Y PP respectivamente) me reuní y la respuesta siempre fue la misma: que no. Hace no mucho invité al bus tránsfobo de “hazte oír” a que visitase estos museos porque, por omisión, son el mejor aliado que tienen. Son listos y lo aparcaron en Santiago para no delatar al “amigo” coruñés. Bueno esto es una de las cosas que quería comentaros la otra es que tengo un blog personal que desde hace años recopila todo lo que sobre ciencia y homosexualidad voy encontrando en la prensa escrita (El Mundo, El País, La Voz de Galicia….) Quizás os pueda ser de interés. La dirección es la siguiente: http://www.cienciayhomosexualidad.wordpress.com

Comentarios cerrados.